Todo vuelve a comenzar

Parece que es definitivo:
se rompe todo y todo vuelve a comenzar.

Silvio Rodríguez


Mi padre solía inclinar la cabeza hacia la izquierda mientras conducía. Era un gesto que le caracterizaba muchísimo. Hoy, mientras iba al trabajo escuchando a Silvio, me he sorprendido a mí misma con la cabeza inclinada hacia el mismo lado. No he podido evitar sonreír. Ese simple gesto ha inundado el coche de dulzura. Es curioso, pero hace poco fui al médico y me preguntó cuándo había muerto mi padre. No tengo ni idea. Sé que día fue, recuerdo el momento exacto, la música que sonaba, pero no sé decir el año. Tampoco importa. 


Jacinta Gil Roncalés
Ausencia del padre.

10 comentarios:

  1. Hay momentos dulces, personales, que embellecen nuestros días.

    Como saber empezar aunque se tenga una mochila de recuerdos en la espalda.

    Que empujan, no anclan.

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    1. Los recuerdos forman parte de la vida, Guille, te hacen ser lo que eres. A mí me gustan. Y me gusta esa sensación de saber que todo lo que hago ahora también será un recuerdo algún día.

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  2. Siempre hay recuerdos que nos sacan una sonrisa, momentos inolvidables que forman parte de nuestra vida y permanecen eternamente.
    Feliz regreso. Un abrazo.

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    1. Y que llegan en el momento más inesperado, Lau. Me gusta volver a estar aquí. Besos :)

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  3. Entiendo esa sensación de dulzura ante la inevitabilidad de la genética o de la costumbre.

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  4. No somos quienes nos fueron, pero somos también en ellos, no ellos. Nos imitamos en lo que fueron, apuntamos a gestos que otros perpetuarán o no.

    (Me alegra volver a leerte).

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    1. A mí también me alegra volver a verte por aquí. Desde luego que no somos ellos, ni serán nosotros, pero hay algo que se transmite y queda.

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  5. Somos copias imperfectas de alguien y al mismo tiempo somos el patrón de otras copias imperfectas. Todo a lo que podemos llamar único sale de eso: de salirse de la línea al colorear, de olvidar un dato insignificante, de perder algo, de perderse... y de recordar de que una vez convivimos con el original y aprendimos a ser lo que somos por ensayo y error.

    Yo soy más de errores que de aciertos.

    Por eso siempre vuelvo a la casilla de salida.

    Feliz vuelta

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    1. Yo también soy más de errores, Bandini y de meter la pata continuamente. La copia imperfecta de otra copia imperfecta y así.

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