Por ti

P.  llega a casa con un iphone y me quedo mirándola interrogante. Me dice que es de una amiga, que se lo han regalado por las notas, se lo ha dejado en no sé dónde y como vive cerca lo ha traído a casa para dárselo luego. Su amiga ha aprobado primero de bachillerato con cincos y seises, lo que es estupendo. Miro a mi hija y le digo que probablemente piense que yo soy una madre horrorosa, pero que algún día entenderá por qué hago las cosas que hago. Su respuesta me sorprende. Me dice que ya lo sabe, que está bien poner límites, que claro que le gustaría tener un iphone pero que lo entiende perfectamente. 

P. ha sacado un nueve con uno de media, que es una nota fantástica;  yo no le he regalado nada. Nunca lo hago. Mis dos hijos sacan muy buenas notas, siempre han sido de nueves y dieces, pero jamás les he dado nada por los resultados. Por supuesto, sacar buenas notas conlleva una serie de ventajas  y beneficios que no tendrían si no se esforzasen, pero no estoy muy segura de que ellos se den cuenta, porque muchos de los chicos y chicas de su edad  reciben el mismo tipo de premios hagan lo que hagan. 

Todo esto de tener hijos no es nada fácil. Decidir que es lo correcto no es nada fácil. A veces pienso que debería comprarle a P. un iphone. Es trabajadora y responsable, no es contestona ni problemática. y ella quiere uno desde el principio de los tiempos, pero luego pienso que es una locura que una niña de casi diecisiete años tenga un móvil de seiscientos euros entre las manos. No sé. Quizá me estoy equivocando.

15 comentarios:

  1. Una hija diez. Y no, note estás equivocando, es una locura que u móvil valga ese dineral y otra mayor que lo tengan adolescentes que no valoran lo que vale ese dinero.

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    1. Yo creo que lo es, Tracy, pero no quiero juzgar a los que no lo creen. Cada uno sabe.

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  2. Es una locura, 600 napos; y los hay más caros.

    Y también los hay de 200 ó 300, que ya es dinero, y que funcionan muy bien. Puede ser una vía intermedia.

    Porque los seres humanos -y en esto no somos diferentes de organismos muy elementales- nos guiamos por leyes muy primarias, por ejemplo, acción y premio. Es así.

    ¿Por qué no darle a esa niña maravillosa una alegría?

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    1. Móvil ya tiene, aunque más barato. Y alegrías... creo que se las estoy dando: carta blanca en lo relativo a fiestas y salidas nocturnas, subvención para el interrail... cosas que también quiere. Es muy responsable. Tengo suerte.

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  3. Yo hago lo mismo Hécuba, nunca he premiado a mi hijo por sus notas, le digo que es su obligación estudiar y sacar buenas notas y lo entiende perfectamente.
    Creo que es una locura gastarse ese dineral en un móvil, pero cada uno en su casa sabe lo que hace, lo respeto pero no lo comparto.

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    1. Exacto, Lau, cada uno sabe lo que hace. Hay opciones que a mí no me van, pero bueno.

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  4. No creo que te equivoques. La mejor educación siempre es dar ejemplo. Los valores se transmiten. El amor es algo invisible que se encarna en todo tipo de acciones, pocas veces en objetos... no creo que en un iphone.

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  6. Tú lo ves claro no? Ya se lo comprará ella cuando gane. A la larga agradeces estos gestos de tus padres que te ayudan a valorar lo que cuestan las cosas, y a estar orgullosa de conseguirlas por ti misma!

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  7. He trabajado en un instituto un pelín pijo (bueno: pijo). Muchos estudiantes lo llevan. Pero muchos. Me dicen que se lo compran sus padres, que no es tanto dinero; alguno me ha dicho que se lo ha comprado él con su dinero (¡600 pavos!, ¿cuánto dinero manejan?). Les digo que lo que cuesta ese teléfono es lo que algunos ganan en un mes a jornada completa. Les hace gracia, se encogen de hombros. Pues qué bien, qué padres.

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    1. El instituto en el que trabajo yo es todo lo contrario: clase obrera, mucho inmigrante, mucho gitano. La mayoría del alumnado, becado y también he visto móviles muy caros. No muchos, pero los hay. Y aunque mis hijos pudiesen comprarse uno de 600, no les dejaría.

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  8. Echo de menos que escribas. Aunque ignore los motivos y éstos justifiquen tu falta de entradas, he de confesar que se ha creado un pequeño hueco en el día a día.

    En cualquier caso, espero que sea para bien.

    Abrazo

    Bandini

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  9. No he escrito porque no me apetecía, no me salía. Creo que en todo el verano he abierto un par de veces el ordenador. Paso por vuestros blogs desde el móvil, os leo pero tampoco me sale comentar. Son rachas. Un abrazo fuerte. Gracias por echar de menos que escriba.

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