The cosmic kid

Hace un par de años mi hijo tuvo que hacer en el cole un dibujo para el día de la madre. Mientras todos los demás niños dibujaban casas, árboles o corazones, él cogió rotuladores de varios colores y llenó el folio de rayas, círculos y manchones. Su maestra le dijo que aquello era una chapuza y que tenía que repetirlo, pero él le explicó que no, que aquello era lo que me gustaba, así que me lo regaló.  Y tenía razón. Me gustó y mucho. Me encantaría poder enseñarlo, pero estoy lo suficientemente perezosa como para ni siquiera intentar buscarlo. Es lo que tiene el verano. Es lo que tengo yo. 
Creo que en toda su vida mi hijo me ha regalado dos dibujos. Los dos son parte de lo que soy, me definen de alguna forma. Él sabe.

Este lo tenía más a mano

2 comentarios:

  1. Hace años hice algo parecido. Me suspendieron pero vendí el dibujo por 2000 pelas.

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  2. Más vale tarde que nunca. Me alegro de que obtuvieses algún beneficio por él.

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