Desesperanza

¿Hasta qué punto la gente tiene apego a los países, las banderas, los colores para no importarle el dolor de los que no comparten esos colores, esas banderas, esos trozos de tierra? ¿Hasta qué punto la gente es incapaz de ponerse en el lugar de los demás, de sentir o al menos respetar su dolor, su sufrimiento? ¿Hasta qué punto nos da igual lo que les pase a los demás mientras a nosotros no  nos pase nada? Gente que se burla de los muertos porque son de donde son, profesores que creen que las mates de 3º de la ESO son más importantes que un chaval con cáncer, personas que se odian por una camiseta de fútbol, jóvenes que protestan e insultan porque la tragedia no les permite ver su programa favorito. Sé que no siempre es así, que hay mucho bueno en todas partes, pero a veces hay que estar tan atento para verlo, para saberlo. Y hoy no. Hoy, desde luego, no.