Wash away my fears

Me gusta la sensación de frescor después de la lluvia. Salgo a la calle  y todo está mojado, el viento es frío, lo aspiro hasta el centro de cada órgano de mi cuerpo y lo libero despacio, dejando que la sensación dure. Huele a renovación, sabe a nuevo, a limpio, a por estrenar. Son las seis de la tarde y apenas hay movimiento, nada de ruido. Me quedo mirando las margaritas de mi balcón.  De alguna manera el rastro de la lluvia  se lleva mis miedos y me da fuerzas para continuar.