Los amantes

De repente me vuelven las ganas de leer. No es que en estos meses no haya leído nada, es que no he pasado del segundo capítulo de ningún libro. Desidia. Bloqueo lector. Cualquier cosa. Pero vuelvo con Charlie Parker y me queda nada para terminarlo. Quién sabe, quizá luego me anime con uno de esos que he dejado a medias, siempre he creído en las segundas oportunidades. El título de la novela, de alguna forma, me lleva a Magritte. Esa asociación de ideas que siempre está presente en todo lo que hago.

Los amantes II. Magritte.




Alaska

Hace mucho tiempo escribí un relato basado en una canción de Lou Reed y lo subí a un grupo de literatura que frecuentaba en aquella época. No fue el primero. Siempre he sentido la necesidad de escribir, una manera de intentar comprender las cosas, de jugar a ser otra persona, de lo que sea. Primero fueron los poemas horribles de adolescente y los relatos de terror culpa de Poe, luego fueron otras cosas, textos cortos que escribo por asociación de ideas, que utilizo como una manera de desahogo personal. Soy realista, conozco mis limitaciones y no tengo ningún tipo de pretensión literaria. Nunca la he tenido, ni la tendré. Cuando escribí Caroline dice estaba empezando en Internet y éramos muchos los que frecuentábamos aquel grupo. J. me escribió desde Barcelona, trabajaba en una editorial, me dijo que le gustaba el relato y mi estilo, fresco y calmado, dijo que pensaba que podía escribir una novela basada en aquella historia, cambiando algunos detalles, trabajando mucho mi escritura. Me escribió varias veces y yo no le hice demasiado caso. Él quería seriedad y compromiso por mi parte, yo quería escribir como escribo ahora, sin más.  Mucha gente escribe: hay quien lo hace porque cree que lo hace bien, hay quien quiere llegar a algún sitio, hay quien no sabe muy bien por qué lo hace. Yo tengo mis momentos. A veces necesito venir aquí y compartir mi mundo interior con quien pueda estar al otro lado de esta pantalla, a veces necesito que nadie me vea, no mostrarme, desaparecer. Caroline says.





These words



The fool might be my middle name
But I'd be foolish not to say
I'm going to make whatever it takes,
bring you up, call you down, sign your name, secret love,
make it rhyme, take you in, and make you mine.

Strange currencies
REM

Secuencias

Siempre he escrito sin saber demasiado por qué lo hago, movido un poco por el azar, por una serie de casualidades: las cosas me llegan como un pájaro que puede pasar por la ventana. 
Julio Cortázar (Clases de Literatura)


A P. le gusta su profesora de Lengua y Literatura. Le gusta cómo explica y que dedique clases a temas que no van a entrar en ningún examen. El placer de saber sin ningún tipo de presión. Viene y me cuenta que les ha hablado de Cortázar y como sabe que me gusta, me pregunta por sus libros, los busca entre las estanterías. ¿Por qué tienes dos Rayuelas?, dice. Tengo tres, en realidad, pero mis libros son un caos, quizá debería ordenarlos. Me enseña una copia de Continuidad de los parques que les han dado en clase y me dice que, al principio, le ha costado entenderlo. Busco en Papeles inesperados lo siguiente:

Secuencias
Dejó de leer el relato en el punto donde un personaje dejaba de leer el relato en el lugar donde un personaje dejaba de leer y se encaminaba a la casa donde alguien que lo esperaba se había puesto a leer un relato para matar el tiempo y llegaba al lugar donde un personaje dejaba de leer y se encaminaba a la casa donde alguien que lo esperaba se había puesto a leer un relato para matar el tiempo.


P. no lee desde que es adolescente, tan solo lo que le mandan en clase, pero no lee, dejó de hacerlo hace unos años. Yo dejé de hacerlo hace unos meses, así que tampoco fuerzo lo que no se puede forzar. Sé que leerá. Volverá a ello. Las dos volveremos. Lo último que se pierde es la esperanza.  También creo que volverá a Cortázar, me lo dijo su tono de voz, el brillo en los ojos, la emoción al hablar.  Ella no lo sabe, pero ha descubierto algo importante, alguien ha prendido una chispa que puede acabar en llama, ha creado un hilo invisible. No, Cortázar no es para ahora, pero algún día lo será.




Nocturno, enigma y nostalgia

Cada uno de nosotros tiene su manera de escapar. A veces son las cervezas compartidas, los fines de semana lejos de todo, los libros, las películas, la música, los conciertos o los paseos con el perro. Para mí son todas ellas dependiendo del momento o de la situación. Siempre he necesitado mi espacio, rincones que fuesen solo míos que me aíslen del mundo. Ayer llegué a casa cansada y cuando ya todo se quedó tranquilo me metí en La ciudad de la pintura y me puse a mirar porque, en determinados momentos, el arte se convierte en  mi salvación.

Arshile Gorky


Dance me

Dance me to your beauty with a burning violin
Dance me through the panic till I'm gathered safely in
Lift me like an olive branch and be my homeward dove
Dance me to the end of love.

Leonard Cohen





The cosmic kid

Hace un par de años mi hijo tuvo que hacer en el cole un dibujo para el día de la madre. Mientras todos los demás niños dibujaban casas, árboles o corazones, él cogió rotuladores de varios colores y llenó el folio de rayas, círculos y manchones. Su maestra le dijo que aquello era una chapuza y que tenía que repetirlo, pero él le explicó que no, que aquello era lo que me gustaba, así que me lo regaló.  Y tenía razón. Me gustó y mucho. Me encantaría poder enseñarlo, pero estoy lo suficientemente perezosa como para ni siquiera intentar buscarlo. Es lo que tiene el verano. Es lo que tengo yo. 
Creo que en toda su vida mi hijo me ha regalado dos dibujos. Los dos son parte de lo que soy, me definen de alguna forma. Él sabe.

Este lo tenía más a mano

Amarillo

Entre cerveza y cerveza hablamos de viajes. S decía que para ella era fundamental tener un guía que te explicase, que era la única manera de conocer detalles. "Miras un edificio y ves el edificio, pero si te  cuentan su historia, si te explican el porqué de cada cosa lo ves de otra manera. Lo entiendes. Lo mismo pasa con el arte abstracto."

No le quito a S su punto de razón, pero yo no suelo tener la necesidad de que me den una explicación. Hay cosas que me gusta sentirlas sin más. Descubrir lugares, obras de arte que activan algo en mi interior, sentir que estallo por dentro. Me gusta pasear por las ciudades, que se muestren poco a poco,  encontrar rincones que me emocionen. Me gusta plantarme delante de un cuadro, de una escultura y sentir un escalofrío, a veces hasta el punto de hacerme llorar. Me da igual por qué sí o por qué no. Ante algunas cosas me sobran las explicaciones (lo que no significa que no me gusten o que no las quiera).

Anish Kapoor.

Close encounters

Encontrarte de repente con alguien a quien habias perdido, alguien que no conoces demasiado,  pero con quien sabes que tienes tantas cosas en común. Hay encuentros que merecen la pena e incluso una entrada en un blog.